Quieta

de Espe Piga


La solución de la quietud está en el movimiento?

A veces disfruto/padezco períodos de quietud. 

No llega a ser un aquietamiento «vegetativo» pero poco le falta. 

Podría definirse como un parón vital selectivo. 

No hago nada de nada, paso las horas tumbada boca arriba sobre tres almohadas y con el teclado encima de las piernas, escribo o no escribo, busco imágenes, escucho Radio 3 y una canción hace que busque más información.

Y, todo empieza con una inspiración pausada y honda, buscando el silencio.

de Teresa Estévez




Y este silencio es posible aunque en el exterior haya el mayor caos imaginable, va a depender de ti, y no necesariamente tienes que aislarte en una cueva, sino conocerte más, aceptarte y darle oportunidad a la emoción y la espiritualidad, que no es ni más ni menos que la forma en que nos interrelacionamos con los demás.

Me cago en la autoayuda

de Raul Merino



Llego de trabajar, y enciendo ese mortal aparato que es la televisión, y por una vez se me ocurre hacerle caso… y en qué momento.

Me encuentro un programa de esos de moda de los que todo el mundo habla, ese en el que un montón de chicas con problemas para ligar se sientan y otro montón de chicos con los mismos problemas o más que ellas para ligar prácticamente se las rifan. 

Cambio de tema

de Daniel Aragonés




Lo mejor de todo son las presentaciones. Nueva novela. Nueva editorial. Ilusiones renovadas. Estoy delante de la silla, en la librería de turno, con una cerveza en la mano y una sonrisa de oreja a oreja. Empiezo a exponer. Me acompaña el Sr. Javinho. Pregunta, respuesta, risas, un poco de allí, otro poco de allá. Acuden ocho personas, se venden tres libros, uno de ellos al Drogas de Barricada.

recuerdos que mejoran el pasado

de Moribundo Insurgente



          El otro día cayó en mis manos una peli de los 80, de cuando yo era un mocoso de poco más de un metro de altura, y recordé cuando no me dejaron verla porque tenía dos rombos (para los jóvenes y estrangeros, decir que los rombos indicaban que no era apta para todos los públicos) pero yo la vi igualmente porque me levantaba de madrugada para verla aprovechando que mis padres trabajaban y se iban a dormir pronto.

Quinto mes de bloqueo

de Juan Cabezuelo


(...)




Boris Vejiga, un publicista honesto

de Ignacio Bassetti