La droga del pene...mal administrada.

de Teresa Estévez


   Creo que los hombres se sienten un poco presionados a cumplir con ciertas condiciones que el entorno les impone. Así como las mujeres se sienten presionadas para estar flacas, estupendas y divinas de la muerte a cualquier precio, etc. para cumplir con lo que se espera de ellas;
los hombres -en ese “espíritu competitivo” que les enseñan- creen que tienen que tener penes de 28 centímetros y ser capaces de durar 4 horas en una relación sexual, porque obvio que todo lo que sale en las pornos es cien por ciento real y como en su realidad no ocurre así, y parte de su deber ser masculino indica que deben cumplir con esas expectativas, por eso muchos se medican para lograrlo… aun a riesgo de su salud. Lamentablemente nos mantienen en una sociedad ignorante, a esto me refiero, en que el sexo no es visto desde su esencia de placer, liberación, éxtasis y plenitud. Se ha vuelto una obligación social, un manifiesto de la hombría (a veces machista) donde solo importa el ego de cada uno. Acabando muchas veces las féminas, siendo meros recipientes de depósito.


   La culpa reside en el cartuchismo con que nos educan, los hombres y mujeres objetos, el acoso callejero, la intolerancia a la diferencia, el miedo a creer en nosotros mismos y ser quien realmente somos. Deberíamos empezar, por salud mental, a apartarnos de los estandares, los estereotipos y de lo que esperan los demás de nosotros y empezar a mostrarnos, tal como somos... todos tenemos cosas chulas que ofrecer, sin esa imperante necesidad de pertenecer a un grupo determinado (habitualmente con intereses económicos detrás) y de reproducir constantemente modelos en detrimento de nuestros encantos personales. Si no nos aceptamos tal y como somos, jamás llegará a nosotros la plenitud de los actos cotidianos.....y ese es el camino.

   * En los últimos 5 años se ha incrementado un 30 % el consumo de viagra en hombres menores de 40 años sin ninguna patología, aun a riesgo de perder su salud por los excesos.

   * Un 65% de las personas no aceptan sus cuerpos o parte de ellos.



   .....algo estamos haciendo mal, sin duda alguna.