Sí quiero

de Raul Merino



   Pasamos por la vicaria o por el juzgado llenos de ilusión y amor, la vida es bella y nada puede ir mal….¿o sí?
 Pues si… todo puede salir mal si empezamos a analizando el día desde el principio, suegros, cuñados, primos fiesteros, padres, familia que ni conoces  o no te acuerdas y amigos…  si amigos.

¿Amigos?   Pues lo dudo por qué no sé por qué coño ese día todos deciden volverse una panda de cabrones que deciden gastarte bromas pesadas , que te hacen hacer el gilipollas delante de esa familia en la que estas entrando en ese preciso momento ( prefiero pasar por alto los días anteriores)
   Pero bueno el día sigue su curso y se presenta delante de ti el oficiador de turno, que te hace repetir como un jodio loro esas mismas palabras que han repetido millones de personas y a la que la mayoría le han ido mal…. Pues coño cambiar la formula  cabezones.
   Os amareis en la salud y en la enfermedad……. JA JA JA 
   Los primeros meses vale, pero al poco tiempo pasamos de cuidar los constipados del otro a decirle que estornude para otro lado que me lo va a pegar.
En la riqueza y en la pobreza…….JA JA JA JA JA 
Contigo pan y cebolla decían los abuelos, pues eso es así, hasta que uno de los dos empieza a ganar más dinero que el otro , o hasta que uno de los dos deja de tener ingresos , entonces el pan y la cebolla te la puedes meter tranquilamente en el bolsillo para tener algo que comer próximamente. 
   En lo bueno y en lo malo… JA JA JA JA JA JA JA 
   En lo bueno estará siempre , tu pareja y hasta el vecino del quinto .. Pero cuando llegue las malas… ya puedes escribir SOS en colores fosforitos en el cielo que entonces estas mas perdido que un condón en una orgia. 
  Pero bueno , durante la ceremonia ni lo piensas, y te dejas guiar por el amor , las ganas y el buen ambiente de la ceremonia , y te dejas llevar….. y te dejas llevar… y te dejas llevar ……
  Y llega la tan esperada noche de bodas, donde cuando llegas a la habitación después de haber bailado mas pasodobles que Manolete, la pasión se desborda, justo en el momento que te quitas la mortaja en la que se han convertido los zapatos. 
   Y ese si ese es vuestro momento, el más esperado, con el que soñasteis siempre… el momento de tumbaros y dormir como cosacos borrachos, pasando totalmente del mundo y de los invitados que están desalojando de la sala de baile a escobazos.
   Pero vamos que  no hay que preocuparse que aun sabiendo todo esto ….. SI QUIERO